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Palacio Municipal de Tlaxco

Tlaxcala, enero de 2019 (Socorro López) Hace 125 años, el presidente de la República, Porfirio Díaz Mori, llegó a Tlaxcala para inaugurar el Palacio Municipal de Tlaxco, motivo por el cual se realizó una gran celebración que duró dos días.

Banderolas de colores adornaban las calles empedradas del municipio, con sus fachadas recién pintadas, los charros portaban sombreros y las mujeres vestidos almidonados, esperaban en la plaza principal.

El 27 de enero de 1894, después de las 4:00 de la tarde, 300 charros lujosamente ataviados escoltaron – desde la estación del tren Guadalupe- a una comitiva de 40 autos, encabezados por Porfirio Díaz y en el que viajaban además, el entonces gobernador de Tlaxcala, Próspero Cahuantzi, funcionarios federales, estatales, legisladores, así como los gobernadores de Puebla, Hidalgo y México.

Esa noche se ofreció una cena donde la orquesta Santa Cecilia ejecutó piezas de compositores tlaxcaltecas, el presidente se retiró a descansar en una alcoba instalada en el interior del Palacio, que al día siguiente inauguraría y que hoy es ocupada por la tesorería municipal.

Hombres ilustres y guerreros tlaxquenses participaron en un sinfín de intervenciones militares, murieron bajo el mando del militar Próspero Cahuantzi, muchos de ellos fueron enterrados en el Panteón de Tlaxco, sitió en donde se edificó el Palacio Municipal en su honor.

Además de conocer a varios guerreros ahí sepultados, Porfirio Díaz era amigo personal y de armas del gobernador de Tlaxcala, Próspero Cahuantzi, y por ello accedió a inaugurar el edificio que inició su construcción en 1886 con ayuda del erario del estado, los hacendados y comerciantes del Distrito de Morelos. El costo del inmueble, la decoración y el mobiliario, fue de 58 mil pesos.

Al siguiente día, el 28 de enero, desde las 7:00 horas el general Díaz hizo un recorrido por la población, luego se ofreció un desayuno y a las 9:30 comenzó el acto inaugural; se realizó un desfile frente al Palacio Municipal y al finalizar se sirvió un banquete para 250 personas.

Ese día el Presidente comió menudo y barbacoa, a las 2:30 de la tarde se dirigió a la Plaza de Toros del municipio. Después de ver lidiar a dos toros de la Ganadería de Piedras Negras, el Ejecutivo federal se retiró a las 4:00 de la tarde, pero la fiesta en el municipio siguió.

Durante la conmemoración del aniversario de este gran evento, la presidenta municipal Gardenia Hernández Rodríguez, resaltó que la edificación del Palacio Municipal se distingue por tres aspectos, únicos e irrepetibles, que son el político, el social y el histórico.

“El aspecto político-militar nos habla de una época convulsiva en la que México vio surgir a una nación producto de casi 100 años de guerras intestinas, la Independencia, las intervenciones francesa y estadounidense, así como La Reforma había dejado en todo el territorio nacional marcas de lucha en todos los sectores de la población, habíamos dejado la Independencia Nacional, pero todavía existía la injusticia social, la explotación, y la desigualdad, en efecto, en México todavía faltaba la Revolución Mexicana”, sostuvo.

El aspecto social habla de la entereza de una generación de tlaxquenses que a pesar de estar inmersos en una profunda división de clases sociales, tuvieron la capacidad de hacer colectividad y sumar esfuerzos en una obra de beneficio general, que fue el Palacio Municipal, el cual le daría certeza a la entonces Villa de Tlaxco.

“No vieron en ese proyecto intereses políticos, todos en medida que podían colaboraron para su edificación, con recursos propios, impuestos especiales, horas de trabajo o donaciones en especie”.

El histórico se refiere al evento inaugural que cerró con broche de oro. La presencia en Tlaxcala de Porfirio Díaz fue por la amistad con el gobernador del estado, pero principalmente porque había conocido algunos militares tlaxquenses, quienes habían sido sepultados en ese lugar.